Mi patio es mi cielo en la tierra. Casi siempre lo miro desde adentro de la casa, a través de las ventanas de la galería, media pared vidriada y transparente que me separa de los pájaros. Pájaros van y vienen, vienen y se quedan el tiempo que les place, juegan entre los árboles y cantan, se arrullan, se alimentan, y cantan. Se hamacan en la soga donde cuelgo la ropa, se bañan y beben en mi agua. Digo mi agua y me sonrío, como cuando dije mi patio. Igual podría decir mis pájaros, mi tierra y cielo, mis árboles, mi canto.. Mío como mi alma, mío a condición de liberarlo, de cuidarlo y limpiarlo, en lo que sea posible, mío como mi vida, que es mía para todos, abierta al universo con sus danzas. Abierta y protegida, por la luz y las sombras, el silencio y el canto, el amor callado y la palabra. Mi cielo en la tierra, lleno de pájaros. Mi patio.