Siempre pensé y sentí que éramos algo más, o más bien algo diferente, a un conjunto de órganos materiales coordinando más o menos bien, como piezas aceitadas de un asombroso mecanismo, complejo pero divisible y analizable en sus partes constituyentes, donde si alguna no funcionara adecuadamente podría reemplazarse por una nueva y listo.

El ser que somos, y en correspondencia el Ser que nos penetra y rodea, puede verse e intentar comprenderse de diversas maneras. Comprender para actuar, comprender para mejorar y crear como humanos lo que nos nazca de esa comprensión.

Me pasa al comprender que me enamoro, y lo nuevo que nace es como un hijo, entonces quisiera vestirlo con bellas ropas claras y limpitas, y sacarlo a pasear, a visitar a los amigos.

Me pasa también que muchas veces no encuentro las ropas adecuadas, mis hijos salen desnudos por ahí, y…marche presa…me siento perdida y vuelvo a mi pequeño hogar donde doy a luz. A buscar telas y lanas para fabricar ropas presentables, y salir a caminar al sol con mis hijos, sin provocar escándalos sino más bien alegres sonrisas, y compartir así mi amor.