A los próximos, a los lejanos, a los pasados, a los presentes y futuros….
Cómo saber el código de acceso, la exacta vibración adecuada a cada conexión, la llave de cada cerradura.
Siento vibrar todo un océano de espacio, llamándome, esperándome, brindándose. Al mismo tiempo una exigencia de mesura, de exacta apreciación de las distancias.
Deudas y excesos, confusamente reclamándome.
Correspondencia, suprema matemática del amor real, asísteme.
Septiembre 23, 2009 a las 2:06 am |
CUÁNTAS COSAS LLAMANDO, SE SIENTEN, TE MUEVEN, TE GRITAN SI ES PRECISO. PERO CÓMO SABER CUÁNDO, CÓMO DEJARSE ESTAR, ESPERAR, DESCIFRAR…
Septiembre 23, 2009 a las 9:02 pm |
Gracias Ana!!! Por tu comentario, que me trajo de vuelta a esto ya olvidado pero sincrónicamente exacto con lo que estoy viviendo en este momento!!!!
abrazote