A los próximos, a los lejanos, a los pasados, a los presentes y futuros….

Cómo saber el código de acceso, la exacta vibración adecuada a cada conexión, la llave de cada cerradura.

Siento vibrar todo un océano de espacio, llamándome, esperándome, brindándose. Al mismo tiempo una exigencia de mesura, de exacta apreciación de las distancias.

Deudas y excesos, confusamente reclamándome.

Correspondencia, suprema matemática del amor real, asísteme.